Tu pirata soy yo

16 Sep

De repente es porque estoy viendo una teleserie turca, pero de un tiempo a esta parte -como se dice- he estado pasándome hartos rollos. “Quizás somos dos locos incurables, tal vez somos dos chispas en la oscuridad”, según Chayanne. 

Holi

2 Abr

Tengo 28 años, un cuerpo envidiable y un amor platónico.

Grano de arroz

30 Mar

Escribí tu nombre en un grano de arroz. Lo cociné al vapor, me lo comí. Pasó por mi garganta y causó dolor. No el grano, tu nombre. Evadió mi estómago y se fue directo a mi útero, que es parte de mi cerebro. O donde tengo parte de mi cerebro. 

Escribió tu nombre en un grano de arroz. “Para ver lo eterno de un grano y lo insignificante de un nombre”. Todo depende de cómo se mire.

A tí te aparto de esta historia. 

Esta es otra.

 Leí: “Ven, compliquémonos la vida”. Y me acordé de ti y las causas pendientes.

Faltaba decírtelo

2 Sep

Consciente de que no es la forma más romántica de hacerlo, pero lo suficientemente drogada como para no censurarme. Consciente del sentimiento, y presa de la intensidad propia de la cannabis, te digo que te quiero un poquito más…

Estai durmiendo, pero me gusta la idea de que leas esta historia nomás apenas despierte!

Te voy a contar cómo me di cuenta de que había cagado.
Fue todo un proceso. Fue cachar que me había asustado con tu te quiero.

Fue sentirme lo suficientemente libre como para mostrar mi vulnerabilidad de la manera más burda: llorando con mocos.
Fue cachar que ese orgasmo nivel Fukushima no era casualidad. 
Y acordarme de eso todos los días.

Faltaba decírtelo.

Hola

14 Jul

Me pregunté qué pretendía. Deseaba que pretendiera algo, que el motor de su acto no fuera sólo signo de cómo pasa el tiempo, de cómo aprendimos a relacionarnos . De alguna manera me habrá echado de menos? Habrá alucinado alguna vez, como yo, aunque pareciera una locura, con que las vueltas de la vida nos dieran otra hora? Habrá pensado románticamente en un regreso? En cualquier regreso?

Duda

9 Jun

Me gustaría saber
qué pasa por tu cabeza
cuando mi boca
pasa por tu boca.

Da noi

31 May

En la mesa de al lado hay cuatro personas: la mujer, el hombre, el niño, la guagua. Ella hace dormir a la guagua en su pecho, mientras picotea su lasagna. Él comparte su plato con el niño, quien no saca la vista de su celular. De amores, ni hablar. No conversan, no se miran.
En la mesa del frente un padre y su hija. Él termina su jarra de vino, ella se queda dormida. Tampoco hablan, tampoco se miran.
De vez en cuando estos comensales despiertan y me dirigen su mirada, a mí, que como sola.